La sonda se hinca con cuidado en el terreno limo-arcilloso típico de la cuenca de Peñalolén, o se posiciona el obturador en el tramo fracturado del macizo rocoso. Un caudalímetro de precisión y un transductor de presión registran la respuesta del acuífero o la formación rocosa. Así arranca un ensayo Lefranc o Lugeon en esta comuna, donde la transición entre el valle y la precordillera exige datos hidrogeológicos que no admiten aproximaciones. El equipo técnico despliega el permeámetro de carga variable para Lefranc o el sistema de inyección escalonada para Lugeon, midiendo cómo el agua fluye a través de los poros o las discontinuidades. En Peñalolén, con barrios que van desde la planicie aluvial hasta las quebradas, interpretar la conductividad hidráulica in situ es la base para diseñar drenajes, evaluar la estabilidad de excavaciones y predecir asentamientos. Trabajamos bajo las directrices de la normativa chilena y estándares internacionales como NCh 3251 para macizos rocosos.
Un valor de K medido con Lefranc en el contacto coluvio-roca de Peñalolén puede diferir en dos órdenes de magnitud respecto a un ensayo de laboratorio sobre muestra puntual.
Método y cobertura
La transición climática de Peñalolén, con una estación seca prolongada y lluvias intensas concentradas en invierno, altera los regímenes de infiltración y obliga a caracterizar la permeabilidad justo en la interfaz suelo-roca. No es lo mismo un limo residual parcialmente saturado en febrero que el mismo perfil tras un temporal de julio. Por eso, los ensayos de permeabilidad in situ entregan valores de K representativos del comportamiento real de la formación, algo que una muestra alterada de laboratorio jamás lograría capturar. El método Lefranc, ideal para suelos y roca muy meteorizada, se ejecuta en sondeos donde aislamos un tramo de 50 a 100 cm mediante obturadores, aplicando carga constante o variable. Para el macizo rocoso fracturado que asoma en las laderas de la Sierra de Ramón, el ensayo Lugeon con cinco escalones de presión permite calcular la permeabilidad equivalente y, además, diagnosticar el régimen de flujo. Complementamos esta caracterización con perfiles de
ensayo SPT para correlacionar la resistencia con la permeabilidad en la zona vadosa, y con
calicatas cuando se requiere examinar la macroestructura del subsuelo antes de ubicar los tramos de ensayo.
Contexto regional
Peñalolén se emplaza sobre depósitos aluviales y coluviales de la Quebrada de Macul y otras subcuencas menores, con niveles freáticos que en cotas bajas pueden aparecer a menos de 4 metros de profundidad. Ignorar la permeabilidad real de estos materiales implica subestimar las subpresiones en muros de contención o calcular mal el caudal de achique en excavaciones. El riesgo se dispara cuando un proyecto de edificación en la zona de Av. Grecia asume un drenaje libre y se topa con un horizonte de ceniza volcánica fina que drena diez veces más lento de lo previsto. En los sectores altos, cercanos al Parque Natural Quebrada de Macul, el ensayo Lugeon cobra protagonismo porque las fracturas en la roca granodiorítica pueden estar selladas o, por el contrario, interconectadas y alimentadas por infiltración de las cumbres. Un Lugeon mal interpretado conduce a diseños de impermeabilización insuficientes en túneles o cortes. La microzonificación sísmica de la comuna añade otra capa de complejidad: un suelo saturado con baja permeabilidad es candidato a perder resistencia durante un evento sísmico, fenómeno que evaluamos junto con estudios de licuefacción cuando los finos lo permiten.
Dudas habituales
¿Qué diferencia hay entre un Lefranc y un Lugeon en un proyecto en Peñalolén?
El método Lefranc se aplica en suelos y roca muy meteorizada, usando carga constante o variable en un tramo corto del sondeo. El Lugeon es específico para macizos rocosos fracturados, donde se inyecta agua a presión en escalones, midiendo caudales en unidades Lugeon. En Peñalolén, usamos Lefranc en las zonas bajas de depósitos aluviales y Lugeon en los afloramientos rocosos de la precordillera. La elección depende de si la formación se comporta como medio poroso o como medio discontinuo dominado por fracturas.
¿Cuánto cuesta un ensayo de permeabilidad en campo?
El costo de un ensayo Lefranc o Lugeon en Peñalolén varía según la profundidad, el número de tramos a ensayar y la logística del equipo de perforación. Para un programa típico que incluya movilización, perforación y ejecución de los ensayos, los valores se sitúan en el rango de $340.000 a $570.000 por cada tramo ensayado, dependiendo de si se requiere solo Lefranc o un perfil Lugeon multiescalón.
¿Qué norma chilena regula los ensayos de permeabilidad in situ?
La NCh1508 establece los lineamientos generales para ensayos de permeabilidad en suelos y rocas en Chile. Para el ensayo Lugeon seguimos además la norma NCh 3251 y los criterios clásicos de interpretación de Houlsby. Nuestro laboratorio mantiene la acreditación ISO 17025 para los procedimientos de medición de caudal y presión, asegurando trazabilidad en cada registro.
¿En qué etapa de un proyecto geotécnico se deben ejecutar estos ensayos?
Los ensayos de permeabilidad en campo se realizan durante la campaña de prospección geotécnica, una vez que los sondajes han alcanzado las profundidades de interés. En Peñalolén, con su geología de valle y ladera, recomendamos ejecutarlos tras revisar los primeros testigos de roca para seleccionar los tramos fracturados. Los datos de K alimentan directamente los modelos de flujo para el diseño de drenajes, cálculo de subpresiones y análisis de estabilidad de excavaciones.